La mayoría de los negocios que “no aparecen en Google” no tienen un problema técnico complicado: tienen dos o tres detalles simples sin resolver.
- Perfil sin reclamar o sin verificar: parece que nadie está detrás del negocio.
- Categoría equivocada o demasiado genérica.
- Horario desactualizado, que hace que Google marque el negocio como cerrado en el peor momento.
- Pocas fotos, o fotos viejas que ya no representan al negocio.
- Cero reseñas nuevas en meses, lo que da la sensación de que el negocio dejó de estar activo.
La buena noticia
Ninguno de estos cinco puntos exige presupuesto: exige diez minutos de atención, y después mantenerlo al día.